Pensar en tesorería es pensar en digital

Nuestra misión es ayudar a personas que dirigen empresas a tener autonomía financiera y no depender de los bancos. Cuando hay problemas de tesorería en cualquier negocio, la solución que surge en el imaginario colectivo de los empresarios y aquellos que les asesoran es “pedir ayuda” al banco.

La triste realidad es que la reacción reactiva y de poca anticipación de aumentar la financiación cuando el negocio no genera suficiente tesorería es la historia del fracaso anunciado de miles y miles de empresas.

Tienen los datos (¡su contabilidad!) pero no saben interpretar sus señales.

En muchos casos, no es que no tengan el asesoramiento profesional que necesitarían.

Sencillamente no quieren (o no pueden) cambiar.

Cuando hay problemas de tesorería sistemáticamente, y además el negocio muestra síntomas de agotamiento es el principio del fin.

A menos que se haga un Plan, una hoja de ruta de anticipación de riesgos y de escenarios posibles. Con la condición de que se esté dispuesto a ejecutarlo.

Implementar un Plan para tener autonomía financiera supone cambiar.

No es para todas las personas.

Cualquier Plan de transformación digital debe enfocarse en identificar al cliente ideal.

En nuestro caso, entregamos nuestro máximo valor cuando podemos ayudar a una persona que dirige una empresa y/o toma decisiones en base a datos, y que va a estar dispuesto a cambiar para generar más liquidez en su empresa.

Es el principio de nuestra hoja de ruta de innovación, a partir de nuestra experiencia como consultores de estrategia financiera.  Impulsar proyectos de valor supone que el servicio de ayuda deja de ser un coste para ser una palanca de valor.

Sólo es posible con aquellas personas que entienden que el valor se genera con la transformación.

¿Sabes cómo generar más liquidez en un negocio no digital?

Resolviendo problemas que tienen valor para las personas que lo reciben.

Sí, ¡he dicho las personas!

No descubro nada cuando afirmo que las empresas deben poner el foco en las personas para ser sostenibles en el tiempo. Las que perduran a lo largo del tiempo, lo saben. Los clientes son personas, los proveedores son personas, los empleados son personas, los propietarios de las empresas son personas.

El truco financiero de las empresas que han nacido en el paradigma digital es bastante simple: cobran sus servicios por anticipado. Piensa en Airbnb, Amazon…

Si no has nacido digital (¡nosotros tampoco!), lo normal es que no puedas. Al menos no del todo. Y depende del tipo de clientes que tengas, no vas a conseguirlo. Pero si que puedes tener un plan para cambiar, para ir transformando el futuro de tu negocio.

Podrías empezar ya a pensar una nueva línea de negocio digital que, en lugar de necesitar caja, la genere.

En unos días, te explicamos lo que hemos cambiado en nuestra empresa para conseguirlo. Pensar en tesorería es pensar en digital.

¡Seguimos!

1 pensamiento sobre “Pensar en tesorería es pensar en digital”

  1. Pingback: ¿Cómo creamos valor? – afca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *